Fotografía contemporánea por Francisco González Fernández.

Anastasia Savinova “Landface”

Seguimos de espalda a la naturaleza, seguimos pensando que su capacidad es infinita y que puede soportar nuestra sobreexplotación, nuestro histérico desarrollo urbanístico y toda nuestra hipercontaminación sólida, líquida y gaseosa. Continuamos sin convencernos de que la actual sobredimensión de las necesidades que se requieren para soportar y sostener nuestro actual sistema capitalista no afecta a nuestro entorno ni a nuestro clima.

Asistimos impertérritos a la traslación de las zonas climáticas del planeta, al aumento del nivel de los mares, al deshielo de los casquetes polares y al incremento y descenso de las temperaturas como si no fuera con nosotros o como si no tuvieramos nada que ver ni nada que hacer.

Son muchos los/as fotógrafos/as que a lo largo de las últimas décadas han dedicado su esfuerzo creativo y su obra a poner de manifiesto y denunciar la irresponsable actitud de la humanidad y sus gobiernos que rechazan un desarrollo sostenible y equilibrado que nos permitiría convivir en un planeta con recursos cada vez más limitados y con entornos cada vez más deteriorados y destruidos.

La serie Landface de Anastasia Savinova (1988, Sverdlovsk, URSS) es una exploración sobre la intimidad humana y la naturaleza realizada a caballo entre la fotografía de paisaje y el autorretrato. Fotografiada en Islandia, Noruega, Rusia y Suecia, sus imágenes toman lo espectacular de la naturaleza y la convierten en un velo que oscurece la individualidad destruyendo cualquier atisbo de nuestro ego.

Dice de su obra la propia Savinova: Cuando los humanos ven su reflejo en un espejo, la imagen de su rostro toma una posición central y la naturaleza se convierte en un mero telón de fondo. En Landface ocurre lo contrario, el rostro humano se convierte en un reflejo del paisaje, en sus colores y texturas, en una síntesis de sus alrededores hasta fundirse con la naturaleza.

Savinova compara el acto de ponerse estas máscaras con una práctica ritualista en la que el cuerpo se convierte en un cuerpo que escucha de manera que, a través de la ceguera física, todos los demás sentidos se agudizan permitiendo que ese cuerpo, ahora intuitivo y confiado, entre en el misterio del paisaje, respirando al unísono, heredando la sabiduría de la Madre Naturaleza.

 

Foto portada y fotos: de la serie Landface Part 1 de Anastasia Savinova