Fotografía contemporánea por Francisco González Fernández.

Sandra Jordan “Hidden Beauty”

No sabemos muy bien cómo ha sido pero sin darnos cuenta hemos hecho del tiempo el centro y el leitmotiv de nuestra existencia. La razón única por la que nuestros comportamientos, costumbres, hábitos y nuestra vida entera tienen un aparente significado.

Miramos sin ver, hablamos sin escuchar, callamos sin saber porqué, nos informamos sin leer. No hay tiempo para nada y necesitamos más tiempo para todo. Nuestra realidad se convierte en un vértigo en el que no hay un instante para tomar conciencia de nosotros mismos y de los demás.

Creemos vivir a diario decenas de experiencias cuando lo cierto es que no sabemos siquiera si lo acontecido tiene importancia o no, qué es vital o tan sólo superficial, de manera que en este modo de vida en el que nos hemos instalado, nos han instalado, se hace muy difícil y complejo pensar, reflexionar, tener juicio y opinión, hasta el punto que lo ajeno no importa, solamente lo propio, sólo el ego de uno mismo.

Sandra Jordan no es amante de las superficialidades, ni de esa mirada que de arriba a abajo muchas personas nos hacen creyendo que ya lo saben todo de nosotros. Su serie Hidden Beauty nos habla de todas estas cuestiones a través de las estructuras y edificios urbanos que conviven a nuestro lado, pretendiendo con ello hacernos ver y entender que más allá de lo banal y superficial, que más alla de la fugacidad en la que vivimos se encuentra lo verdaderamente interesante e importante.

Nunca es tarde para comprender que necesitamos el tiempo tan sólo para estar en paz con nosotros mismos y en armonía con los demás y con nuestro entorno.

 

Foto portada y fotos: de la serie Hidden Beauty de Sandra Jordan