Fotografía contemporánea por Francisco González Fernández.

Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo

Solemos centrarnos más en repasar y recordar todo lo que nos ha acontecido durante el año que termina que enfocarnos en aquello que el nuevo año nos puede proporcionar o en lo que podemos conseguir, pero resulta inevitable prestar más atención a lo que ha sucedido que a lo que puede suceder.

Creo que el año que se va ha sido un año desgraciado para la humanidad en el que lejos de mitigar las diferencias que existen, lejos de erradicar la guerra, lejos de evitar la muerte sin justificación de miles de personas y miles de niños y niñas, lejos de establecer puentes de concordia a pesar de las diferencias ideológicas y lejos de apartar la violencia de nuestras vidas nos hemos empeñado en reforzar y ampliar las desigualdades, la crueldad, la muerte y el pensamiento radical y extremista.

Este año acaba, de nuevo, con nuestro planeta más herido, si cabe, por la desaparición de espacios naturales y enormes extensiones de selva, por un irreductible cambio climático, por la desenfrenada producción masiva de bienes y servicios para un consumo innecesario y por el irreflexivo uso de los combustibles fósiles. Una vez más no queremos enfrentarnos al hecho simple y fehaciente de que este sistema agota los recursos del planeta destruyendo la naturaleza, el medio ambiente y el clima, además de promover profundas desigualdades sociales.

Pero el año que empieza, a pesar de todas estas dificultades, es un tiempo en el que todos y todas podemos enfrentarnos a paliar una parte, aunque sea pequeña, de todas estas desgracias. Justo aquella fracción en la que se constituye nuestro entorno cercano, nuestra convivencia, nuestra relación con los demás sean cercanos o desconocidos.

Todo amanecer supone una promesa de cambio y de mejora que siempre depende de nuestra actitud, de nuestro comportamiento, de nuestras ilusiones y sueños, de nuestra fuerza de voluntad, de nuestras metas y de nuestros anhelos. Resultaría ingenuo creer que podemos parar la guerra o la destrucción de la naturaleza con nuestra actitud individual pero me resisto, en medio de este caos, a dejar de creer en la fuerza de la razón y en el efecto mariposa pues siempre he creído que la existencia de una acción o situación determinada puede provocar una serie de situaciones o acciones sucesivas que terminan provocando un efecto considerable que no parece corresponderse con la situación o elemento que lo empezó.

Llevo muchos años difundiendo la cultura fotográfica como factor determinante del desarrollo humano y como concepto expresivo de creencias, valores, comportamientos, reflexiones, opiniones, análisis y crítica. He creído siempre en la fotografía como una especie y forma de lenguaje que podría contribuir de manera positiva al desarrollo individual, social y económico inclusivos, a la sostenibilidad de la naturaleza y el medio ambiente, a la convivencia, a la cohesión social y a la paz.

Al mostrar la obra fotográfica de extraordinarias y extraordinarios artistas no pretendo solamente difundir la cultura fotográfica poniéndola al alcance de cualquier espectador, sino también la de sensibilizarlo en la necesidad de dar un nuevo sentido a nuestras vidas en medio de la tensa y dolorosa existencia que hemos creado, de manera que nos concienciemos todos en la obligación de crear una nueva visión humanista que nos permita vivir en concordia entre todos nosotros y entre nosotros y la naturaleza.

Espero y deseo que en esta Navidad sean muy felices junto a sus familias y amigos, y también espero y deseo que el Año Nuevo sea un año en el que sepamos encontrar la senda hacia la paz, la armonía y, sobre todo, el poder disfrutar de salud y de bienestar individual y común.

¡¡ Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo !!

 

Foto: Amanecer de Francisco González.

 

We tend to focus more on reviewing and remembering everything that has happened to us during the year that is ending than on what the new year can provide us with or what we can achieve, but it is inevitable to pay more attention to what has happened than to what can happen.

I believe that the year that is leaving has been an unfortunate year for humanity in which far from mitigating the differences that exist, far from eradicating war, far from avoiding the unjustified death of thousands of people and thousands of children, far from establishing bridges of concord despite ideological differences and far from removing violence from our lives, we have insisted on reinforcing and expanding inequalities, cruelty, death and radical and extremist thinking.

This year ends, once again, with our planet even more wounded, if possible, by the disappearance of natural spaces and enormous extensions of rainforest, by an irreducible climate change, by the unbridled mass production of goods and services for unnecessary consumption and by the thoughtless use of fossil fuels. Once again, we do not want to face the simple and irrefutable fact that this system depletes the planet’s resources, destroying nature, the environment and the climate, as well as promoting profound social inequalities.

But the year that is beginning, despite all these difficulties, is a time in which we can all face to alleviate a part, however small, of all these misfortunes. Just that fraction in which our close environment is constituted, our coexistence, our relationship with others, whether close or unknown.

Every dawning is a promise of change and improvement that always depends on our attitude, our behavior, our illusions and dreams, our willpower, our goals and our yearnings. It would be naive to believe that we can stop the war or the destruction of nature with our individual attitude but I resist, in the midst of this chaos, to stop believing in the power of reason and in the butterfly effect because I have always believed that the existence of a certain action or situation can provoke a series of successive situations or actions that end up causing a considerable effect that does not seem to correspond to the situation or element that started it.

I have been spreading photographic culture for many years as a determining factor in human development and as an expressive concept of beliefs, values, behaviors, reflections, opinions, analysis and criticism. I have always believed in photography as a kind and form of language that could contribute positively to inclusive individual, social and economic development, to the sustainability of nature and the environment, to coexistence, social cohesion and peace.

By showing the photographic work of extraordinary artists, my intention is not only to spread the photographic culture by making it available to any viewer, but also to sensitize them to the need to give a new meaning to our lives in the midst of the tense and painful existence we have created, so that we all become aware of the obligation to create a new humanistic vision that allows us to live in harmony among us all and between us and nature.

I hope and wish that this Christmas you will be very happy with your families and friends, and I also hope and wish that the New Year will be a year in which we know how to find the path to peace, harmony and, above all, to be able to enjoy health and individual and common well-being.

Merry Christmas and Happy New Year!

 

Photo: Sunrise by Francisco González.